Feiglin exige congelar los resultados electorales de Israel hasta que concluya la investigación del Shin Bet

El líder de Zehut pide suspender la publicación y certificación de los resultados mientras se investiga una posible injerencia extranjera. Si las sospechas se confirman, reclama nuevas elecciones.
El líder del partido Zehut, Moshe Feiglin, exigió el jueves por la tarde que Israel congele la publicación y certificación de los resultados electorales hasta que el Shin Bet, el servicio de seguridad interior, concluya su investigación sobre una posible injerencia extranjera.
En una carta al presidente del Comité Electoral Central, el juez Noam Sohlberg, Feiglin sostuvo que los resultados no deberían quedar cerrados mientras se examinan sospechas relacionadas con la integridad de la votación. Su exigencia va más allá de un aplazamiento: si la investigación confirma esas sospechas, quiere que se anulen los comicios en su totalidad y que los israelíes vuelvan a las urnas.
Feiglin cita 1.183 denuncias
En el centro de su petición figura lo que describió como un registro de 1.183 denuncias documentadas sobre irregularidades electorales, entre ellas violencia, intimidación y fraude.
Feiglin las presentó como fundamento para examinar de forma más amplia cómo se desarrolló la votación y si el personal de las mesas pudo desempeñar correctamente sus funciones.
También cuestionó una instrucción atribuida al director general del comité para evitar aglomeraciones en los centros de votación. Según Feiglin, esa orden debilitó los controles de identidad de los votantes precisamente donde se necesitaba una supervisión rigurosa.
News1 informó de que la carta de Feiglin utilizaba cifras de denuncias del equipo de integridad electoral del Likud. El medio también señaló que el Comité Electoral Central rechazó las acusaciones de vulneraciones sistemáticas de la integridad de los comicios.
Una petición para repetir toda la elección
Feiglin afirmó que, si las sospechas se confirman, no bastaría con invalidar los resultados de determinadas mesas electorales. Reclamó una nueva votación en todo el país bajo la estricta supervisión de la Policía de Israel y la Policía de Fronteras.
Feiglin sostiene que una injerencia a escala sistémica exige una respuesta de la misma dimensión.
Sohlberg solicita pruebas mientras continúa la investigación
La petición llega después de que Sohlberg solicitara al director del Shin Bet, David Zini, investigar sospechas de influencia indebida mediante financiación extranjera y de soborno electoral con participación de actores extranjeros.
Israel Hayom informó de que Sohlberg encargó al servicio de seguridad buscar pruebas que permitieran confirmar o refutar las sospechas. También dejó claro que no podía dar fe de su veracidad.
Ante la proximidad de los plazos para los resultados definitivos y las impugnaciones electorales, Sohlberg pidió recibir los hallazgos, si los hubiera, en una semana.
Herzog pide una investigación a fondo
El presidente Isaac Herzog también se refirió a la investigación el jueves. Afirmó que las sospechas deben examinarse a fondo y que los responsables de cualquier infracción deben rendir cuentas. Advirtió, a la vez, contra poner bajo sospecha a toda una comunidad que había ejercido su derecho al voto.
Feiglin centró su intervención en la legitimidad del Parlamento que surja de las urnas. Quiere que las dudas se resuelvan antes de que el resultado sea definitivo, con una repetición nacional si las pruebas respaldan sus acusaciones.
"La próxima Knéset de Israel no se constituirá bajo una sombra de ilegitimidad", declaró.



