Berlín recuerda a las víctimas del 7 de octubre con 1.700 personas en Bebelplatz

Tres años después del ataque de Hamás, la capital alemana celebró un acto central, una instalación con 500 sillas vacías y una ceremonia interreligiosa, mientras sus dirigentes reclamaban medidas contra el antisemitismo.
Unas 1.700 personas se reunieron en la Bebelplatz de Berlín el 7 de octubre de 2026 para recordar a las víctimas del ataque encabezado por Hamás contra Israel tres años antes. El embajador israelí Ron Prosor y el ministro alemán del Interior, Alexander Dobrindt, participaron en una ceremonia cuyas velas y discursos vincularon la memoria de las víctimas con la seguridad de los judíos en Alemania.
La cifra de asistentes es una estimación policial recogida por Jüdische Allgemeine. Otros actos independientes llevaron la conmemoración a distintos puntos de la capital, desde una instalación en la Puerta de Brandeburgo hasta una iglesia en el oeste de Berlín.
Recordar donde se quemaron libros
Bebelplatz aporta un contexto histórico especialmente significativo. Allí quemaron libros los nazis el 10 de mayo de 1933. Hoy, un monumento subterráneo con estanterías vacías recuerda aquella destrucción.
Dobrindt afirmó que cada ataque antisemita refuerza su determinación de defender a los judíos de Alemania y a Israel. El programa publicado para la ceremonia también vinculaba expresamente el recuerdo de las víctimas, los rehenes, los supervivientes y sus familias con el rechazo del terrorismo y el antisemitismo.
Ese mensaje llegó al Parlamento. La presidenta del Bundestag, Julia Klöckner, defendió que los judíos deben poder vivir con libertad y seguridad en Alemania y advirtió contra los intentos extremistas de normalizar su estigmatización.
Sillas vacías y oración compartida
Ante la Puerta de Brandeburgo, la Unión de Estudiantes Judíos de Alemania instaló 500 sillas vacías junto a mesas con fotografías de las víctimas del 7 de octubre. La obra dio forma visible a su ausencia, en un acto distinto de los discursos de Bebelplatz. Esa noche se proyectó la bandera israelí sobre la puerta.
La Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm acogió una conmemoración interreligiosa independiente. El obispo protestante Christian Stäblein llamó a combatir juntos el antisemitismo. Entre los participantes anunciados por la iglesia figuraban el arzobispo católico Heiner Koch y el rabino Andreas Nachama.
En su mensaje por el aniversario, el canciller Friedrich Merz reafirmó el compromiso alemán con la seguridad y la existencia de Israel como lección de la Shoá. También defendió un Estado palestino junto a Israel como la mejor vía hacia la paz y la seguridad. Sus declaraciones se recogen en nuestro artículo sobre el compromiso de Alemania con Israel.
Una manifestación distinta en Kreuzberg
En otro punto de la ciudad, varios cientos de personas participaron esa tarde y noche en una manifestación propalestina contra la guerra de Gaza en Kreuzberg. Greta Thunberg asistió a esa protesta, separada de los actos de homenaje.
Jüdische Allgemeine informó, citando a la policía, de varias detenciones por el uso de símbolos prohibidos, incluidos símbolos de Hamás. Las acusaciones se referían a conductas concretas, no al conjunto de los asistentes. En las conmemoraciones prevaleció el mensaje expresado en la plaza y el Parlamento: recordar a las víctimas exige también proteger la vida judía hoy.



