Judaísmo Unido de la Torá no recomienda un candidato a primer ministro ante Herzog

Judaísmo Unido de la Torá no recomendó ningún candidato para formar el próximo gobierno de Israel en su reunión del 5 de noviembre, informó la Presidencia. Raam y los Demócratas respaldaron a Gadi Eisenkot, y Otzmá Yehudit a Benjamín Netanyahu.
La respuesta de la delegación dejó a Judaísmo Unido de la Torá fuera de las dos recomendaciones enfrentadas que se presentaron durante las consultas del jueves en Jerusalén. La Presidencia confirmó la decisión en su comunicado oficial sobre la reunión, mientras Isaac Herzog seguía escuchando a los partidos elegidos para la próxima Knéset.
Una delegación sin candidato
La delegación incluyó a Yitzhak Pindrus y Yitzhak Goldknopf, junto con Moshe Rosenthal, Amitai Shulman y Moti Babchik. El comunicado presidencial registró la decisión de no recomendar a ningún diputado para recibir el encargo de formar gobierno.
Es una respuesta diferente de la que presenta un partido que respalda a uno de los principales aspirantes. El proceso recoge la posición de cada formación, incluida la decisión de no recomendar a nadie, antes de que el presidente elija a un parlamentario para intentar reunir un gobierno.
Otros partidos presentan sus nombres
En comunicados separados del 5 de noviembre, la Presidencia confirmó que los Demócratas y Raam recomendaron a Eisenkot. Otzmá Yehudit propuso a Netanyahu. Fueron las posiciones expresadas en las propias reuniones, después del calendario de consultas anunciado a principios de semana.
La delegación de los Demócratas incluyó a Efrat Rayten, Naama Lazimi, Gilad Kariv, Gabriela Lasky-Schultz y Yaya Fink. Otzmá Yehudit envió a Yitzhak Wasserlauf, Amichai Eliyahu, Limor Son Har-Melech y Yitzhak Kroizer, según los registros oficiales.
Sionismo Religioso ya había recomendado a Netanyahu en su reunión del miércoles 4 de noviembre. La Presidencia identificó a Orit Strock, Itamar Eitam y Zvika Mor como integrantes de esa delegación.
Qué decide el presidente
La Ley Básica del Gobierno dispone que Herzog consulte a los grupos parlamentarios y encargue la formación del ejecutivo a un diputado que acepte la tarea. El procedimiento exige tomar esa decisión dentro de los siete días posteriores a la publicación de los resultados electorales.
La ley atribuye al presidente la responsabilidad de elegir al parlamentario que intentará formar gobierno. La recomendación de un partido aporta información sobre su respaldo político; el gobierno deberá obtener posteriormente la confianza de la Knéset. Son dos etapas distintas del proceso de formación del gobierno israelí.
Las consultas pueden celebrarse antes de la primera sesión del nuevo Parlamento. En ese caso, la ley ordena al presidente consultar a los representantes de las listas que tendrán presencia en la nueva Knéset.
Después empieza el plazo para formar gobierno
El primer diputado que recibe el encargo dispone de 28 días para cumplirlo. El presidente puede conceder prórrogas que sumen, como máximo, otros 14 días. El cómputo comienza con la asignación de la tarea y proporciona al candidato elegido un período definido para negociar.
Si fracasa ese primer intento, la ley contempla nuevos procedimientos para volver a asignar el encargo. Por ahora, los comunicados oficiales del jueves establecen qué recomendó cada partido en su reunión, mientras la decisión sobre el mandato corresponde a Herzog.
Cuando el diputado designado logra formar un gobierno, debe informar tanto al presidente como al presidente de la Knéset. Este último lo comunica al Parlamento y fija la sesión de constitución del gobierno dentro de los siete días posteriores a esa notificación.
Una vez constituido, el gobierno debe presentar a la Knéset las líneas básicas de su política, su composición y el reparto de las carteras ministeriales, y solicitar su confianza.



