Irán ejecuta a Ali-Sina Mostafavi tras un controvertido proceso por un ataque armado

Irán ejecutó a Ali-Sina Mostafavi en Kermán el 14 de octubre de 2026 tras condenarlo en un caso de ataque armado. El poder judicial alegó vínculos con Israel y con partidarios de Reza Pahlavi, mientras que defensores de los derechos humanos cuestionaron el proceso y la fiabilidad de las confesiones.
Mostafavi era un montañista de Bam, en la provincia de Kermán. En las horas anteriores a su muerte, activistas habían advertido de que había sido trasladado a una celda de aislamiento y de que su familia había sido convocada para una última visita. Esos llamamientos no detuvieron la ejecución.
Qué alegó el poder judicial
Mizan, la agencia de noticias del poder judicial iraní, acusó a Mostafavi de tiroteos en Kermán durante la guerra con Estados Unidos e Israel. Su relato describía heridos civiles, entre ellos una niña, y alegaba que apoyaba a redes monárquicas y se comunicaba con medios de comunicación hostiles.
El poder judicial vinculó el caso con Reza Pahlavi e Israel. Esas afirmaciones son acusaciones de las autoridades, no relaciones establecidas de forma independiente. Mizan también acusó a Mostafavi de participar en las protestas del invierno y de enviar imágenes a medios de comunicación fuera de Irán.
Mizan citó asimismo material obtenido durante registros, investigaciones y confesiones atribuidas al acusado. Las organizaciones de derechos humanos cuestionaron las condiciones en las que se obtuvieron esas confesiones.
Una condena a muerte y una rápida apelación
Iran Human Rights afirmó que Mostafavi fue detenido el 25 de abril de 2026. Citando a una fuente informada, identificó a la Sala 1 del Tribunal Revolucionario de Kermán como el órgano que dictó la condena y afirmó que la Sala 41 del Tribunal Supremo la confirmó el 28 de septiembre.
El cargo que conllevó la pena capital fue el de moharebeh, traducido habitualmente como enemistad contra Dios. En el derecho penal iraní, el término se refiere a tomar las armas de una manera que genera inseguridad pública. No debe sustituirse a la ligera por espionaje, que es una acusación diferente.
El poder judicial afirmó que los procedimientos legales habían concluido. Esa afirmación no resuelve las objeciones independientes relativas a las pruebas, el trato durante la detención y la posibilidad de que la defensa actuara de manera independiente.
La campaña antes de la ejecución
Iran International informó de que el grupo de apoyo jurídico Dadban había advertido el 13 de octubre de una ejecución inminente. Human Rights for Sports también había identificado a Mostafavi entre los deportistas que se enfrentaban a la pena de muerte.
El equipo de Pahlavi hizo un llamamiento público y alegó que la tortura había producido una confesión forzada. Pahlavi, hijo del último sah de Irán, es una figura opositora en el exilio. Un llamamiento público suyo no demuestra que dirigiera los actos alegados por el poder judicial.
La campaña pública se centró en la condena, las condiciones de detención y una última oportunidad para impedir la ejecución. Iran Human Rights identificó la cárcel como la Prisión Central de Kermán, mientras que el anuncio de Mizan mencionó Kermán sin especificar el centro penitenciario.
Un patrón más amplio en casos políticos
Iran Human Rights afirmó el 14 de octubre que al menos 15 presos políticos habían sido ejecutados desde marzo por su presunta afiliación a grupos de oposición prohibidos. Se trata de una categoría definida, no del total de ejecuciones en Irán ni de todos los casos que incluyen acusaciones de vínculos con Israel.
La HANA Human Rights Organization afirmó que la confirmación del Tribunal Supremo no podía zanjar las inquietudes sobre pruebas poco fiables, denuncias de tortura o acceso a una defensa independiente. Esas objeciones siguieron en el centro de la campaña después de que las autoridades ejecutaran la sentencia.



