Una delegación de EEUU acudiría a Doha tras un avance en las conversaciones con Irán

Un diario catarí informa de entendimientos preliminares sobre el programa nuclear iraní, la navegación por el estrecho de Ormuz y los incentivos económicos para Teherán, con China y Rusia como garantes de un acuerdo.
Se espera que una delegación estadounidense se reúna con los negociadores iraníes en Doha para mantener conversaciones directas, después de un avance en las negociaciones indirectas, informó Al Araby Al Jadeed el sábado 31 de octubre.
El periódico, que cita a fuentes cercanas a la mediación encabezada por Catar y Pakistán, señaló que ambas partes habían acordado medidas preliminares para reabrir el proceso negociador.
Doha toma el relevo de una larga sesión en Teherán
Axios informó de que los mediadores cataríes pasaron más de 12 horas negociando en Teherán el viernes, con nuevas conversaciones previstas para el sábado en Doha.
La intensa actividad diplomática llega tras varios días de señales públicas de Catar sobre avances en las negociaciones, pese al riesgo de una nueva escalada.
En una comparecencia del 27 de octubre, el funcionario del Ministerio de Exteriores catarí Ibrahim Al Hashemi afirmó que Washington y Teherán seguían intercambiando mensajes y propuestas diplomáticas a través de Catar. Describió una evolución positiva del proceso, aunque reconoció que las declaraciones de ambos gobiernos también habían planteado la posibilidad de otro aumento de las tensiones.
Según explicó, Catar y Pakistán trabajaban con socios regionales e internacionales para convertir esos intercambios en un acuerdo duradero.
La disputa gira en torno a quién da el primer paso
Las dos partes han llegado a las negociaciones con condiciones contrapuestas.
Reuters informó el viernes de que Washington quería abordar las cuestiones nucleares desde el inicio. Teherán, por su parte, exigía que Estados Unidos levantara primero el bloqueo de los puertos iraníes y las sanciones a las exportaciones de petróleo.
Un alto funcionario iraní había rechazado una propuesta catarí anterior por considerarla inaceptable. Aun así, el ministro de Exteriores, Abbas Araqchi, afirmó que Irán seguía en contacto con los mediadores sobre la aplicación de su propia propuesta de siete días.
Los entendimientos preliminares descritos en el informe podrían permitir el inicio de las negociaciones sin resolver antes todos los asuntos pendientes.
Ormuz sitúa la seguridad regional en la agenda
Las conversaciones propuestas no se limitan a las actividades nucleares de Irán. También incluyen la seguridad de la navegación por el estrecho de Ormuz.
Catar ha instado públicamente a Teherán a traducir en hechos sus declaraciones sobre la estabilidad regional. En la comparecencia del 27 de octubre, Al Hashemi pidió a Irán que pusiera fin a las amenazas contra los países vecinos y garantizara la libertad de navegación por el estrecho.
Señaló que los mediadores buscaban un arreglo que abordara la crisis en su conjunto y protegiera la seguridad de los países de la región.
Negociaciones anteriores ya habían vinculado estos asuntos. Tras unas conversaciones en Suiza, Catar y Pakistán anunciaron grupos de trabajo sobre cuestiones nucleares, sanciones, supervisión y resolución de disputas. También describieron un canal de comunicación destinado a prevenir incidentes y malentendidos que afectaran a los buques mercantes en Ormuz.
China y Rusia figuran como garantes
Las fuentes de Al Araby Al Jadeed señalaron que China y Rusia garantizarían un acuerdo, lo que incorporaría a dos potencias externas a la región al arreglo propuesto.
Estas cuestiones ya habían aparecido en esfuerzos diplomáticos anteriores. El marco anunciado después de las conversaciones en Suiza contemplaba la supervisión política de un comité de altos funcionarios y un grupo específico para el seguimiento y la resolución de disputas.



