Fischberger rastrea 2,05 millones de dólares en subvenciones de Open Society a entidades vinculadas a NAZA

Eitan Fischberger sostiene que organizaciones relacionadas con la red mediática de NAZA recibieron al menos 2,05 millones de dólares de Open Society Foundations, vinculada a la familia Soros. Sus hallazgos se refieren a financiación institucional y conexiones profesionales, no a pruebas de que la fundación financiara o encargara directamente la película.
En una investigación publicada el 11 de octubre, Fischberger desplaza el foco desde las acusaciones del documental contra Israel hacia las organizaciones que respaldaron el periodismo en el que se basa. Su argumento es que la película surgió de una red ya establecida que conecta medios, financiación de entidades sin fines de lucro y activismo político.
La distinción es importante: una subvención a una organización relacionada con un cineasta no equivale automáticamente a financiar su producción. El propio Fischberger reconoce que su investigación no demuestra que Soros encargara NAZA.
Tres destinatarios y una suma total
Fischberger identifica 1,125 millones de dólares en subvenciones de Open Society a Just Vision, 400.000 dólares a 972 Advancement of Citizen Journalism y 525.000 dólares a Guardian.org Foundation. Las tres cantidades suman 2,05 millones de dólares.
Cada organización ocupa un lugar distinto en la red que describe. Just Vision coedita Local Call, el medio en hebreo donde trabaja Yuval Abraham, codirector de NAZA. La organización 972 publica +972 Magazine y gestiona Local Call junto con Just Vision. Guardian.org es una entidad filantrópica vinculada a The Guardian, que produjo NAZA junto a JW Films.
Las subvenciones a Guardian.org financiaron proyectos periodísticos ajenos al documental, escribe Fischberger. Incluirlas establece una relación de financiación con una institución conectada con el documental; no convierte esos 525.000 dólares en parte de su presupuesto de producción.
Lo que declaran las propias organizaciones
Parte de esta estructura también está respaldada por fuentes primarias. La información financiera de +972 reconoce el apoyo de Open Society a Local Call e identifica a 972 Advancement of Citizen Journalism y Just Vision como beneficiarias conjuntas. Just Vision también se presenta como coeditora de Local Call.
Estas declaraciones corroboran una relación de financiación, pero no verifican de forma independiente todas las subvenciones del cálculo de Fischberger. Las subvenciones concedidas, los ingresos anuales y las transferencias entre socios pueden representar conceptos distintos. No deben sumarse sin comprobar posibles solapamientos.
Las conexiones de la película tampoco se deducen únicamente de las subvenciones. La ficha oficial de Venecia identifica a Yuval Abraham y Rachel Szor como directores y a The Guardian y JW Films como productoras. Close Up también incluye NAZA entre los proyectos de su promoción 2025/2026.
Conexiones profesionales más allá del dinero
Fischberger señala asimismo vínculos con Open Society de Sam Bahour y Anna Lefer Kuhn, del consejo de Just Vision; Miguel Castro, del consejo de Guardian.org; y la mentora cinematográfica Bruni Burres.
Según su investigación, Bahour formó parte del consejo asesor regional de Open Society, Kuhn trabajó como responsable de programas del Open Society Institute y Castro fue empleado de Open Society. Burres, a quien identifica como antigua consultora de la fundación, es socia fundadora y mentora de Close Up, la iniciativa de desarrollo vinculada a NAZA.
Son conexiones profesionales y de gobierno institucional descritas en el reportaje. Por sí solas, no demuestran que un donante dirigiera las decisiones editoriales del documental.
Periodismo, activismo e influencia
La interpretación más amplia de Fischberger se centra en la afinidad política. Cita posiciones públicas de integrantes de la red y afirma que los directores de NAZA esperaban que la película impulsara sanciones occidentales y la retirada de apoyo a Israel.
Una entrevista publicada por Jewish Liberation Fund aporta contexto directo. Dana Mills, responsable de desarrollo de recursos de +972, describe el periodismo como parte del activismo del medio, al tiempo que defiende su compromiso con los estándares profesionales.
Para evaluar NAZA, las preguntas útiles son concretas: qué instituciones financiaron el entorno periodístico, qué cargos ocuparon las personas relacionadas y qué objetivos políticos se expresaron públicamente. Fischberger plantea una tesis sobre ese entorno. Identificar quién pagó la película exige pruebas que vinculen fondos específicos con su producción. Los 2,05 millones de dólares citados no deben presentarse como un presupuesto cinematográfico demostrado.
Fuente principal: investigación de Eitan Fischberger en Fisch Files, publicada el 11 de octubre de 2026. Contexto adicional: declaraciones de las entidades y fichas oficiales de la película.



