Israel baja la gasolina a 7,77 séqueles con una nueva rebaja fiscal

Israel redujo desde el 5 de octubre el precio máximo de la gasolina de 95 octanos en autoservicio a 7,77 séqueles por litro, proporcionando un alivio inmediato mediante otra rebaja del impuesto sobre el combustible.
El precio máximo de la gasolina de 95 octanos en autoservicio en Israel bajó a 7,77 séqueles por litro a medianoche, al comenzar el lunes 5 de octubre, conforme a un anuncio del Ministerio de Energía e Infraestructuras recogido por Davar el domingo.
La reducción es de 50 agorot por litro, equivalentes a medio séquel. Reduce inmediatamente la factura del surtidor, pero su mecanismo es fiscal: no demuestra que haya bajado el coste básico del combustible en el mercado internacional.
Los precios que deberían encontrar los conductores
Las cifras del ministerio del 4 de octubre, publicadas por Davar, fijan en 7,77 séqueles el máximo de la gasolina sin plomo de 95 octanos en autoservicio, IVA incluido. El suplemento por servicio atendido sigue en 26 agorot por litro, de modo que el máximo correspondiente es de 8,03 séqueles.
Eilat tiene cifras distintas. Davar situó el máximo ministerial de autoservicio sin IVA en esa ciudad en 6,58 séqueles por litro, tras bajar 43 agorot, con un suplemento por servicio atendido que se mantiene en 22 agorot. Al sumarlo, el máximo alcanza 6,80 séqueles.
Estas cifras describen un máximo regulado, no la obligación de que todas las estaciones cobren exactamente lo mismo. Además, se refieren específicamente a la gasolina de 95 octanos; el anuncio no debe interpretarse como una tarifa uniforme para otros combustibles.
Cuánto ahorra medio séquel
Con el precio anterior de 8,27 séqueles y el nuevo de 7,77 publicados por The Jerusalem Post, una compra de 40 litros pasa de 330,80 a 310,80 séqueles. La diferencia es de 20 séqueles, suponiendo que ambas compras se cobren a los respectivos máximos de autoservicio.
Una compra de 50 litros ahorra 25 séqueles con el mismo cálculo. Son operaciones realizadas a partir de la variación publicada por litro, no estimaciones del gasto de un hogar medio ni de la cantidad que necesita un vehículo concreto.
La distinción resulta útil porque el beneficio depende del consumo. Quien compra menos litros obtiene un ahorro absoluto menor, mientras que un hogar que conduce más recibe un alivio mayor. Ningún ejemplo presupone que el depósito esté vacío o que el conductor compre una cantidad fija cada semana.
Por qué intervino el Gobierno
The Jerusalem Post informó el 4 de octubre de que Netanyahu y el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, acordaron reducir el precio mediante una orden sobre el impuesto especial. Según el diario, el Gobierno presentó la medida como protección para los conductores israelíes frente al encarecimiento del combustible en el exterior.
El periódico citó la explicación del Ministerio de Energía sobre un aumento internacional del 13 por ciento en la gasolina, en un contexto de inestabilidad regional y problemas de suministro. También señaló que una apreciación del dólar de aproximadamente un 3 por ciento frente al séquel contribuyó al anterior incremento en Israel.
Esas presiones explican por qué una decisión fiscal interna puede abaratar el precio anunciado sin resolver las fuerzas que lo elevaron. El beneficio inmediato se puede medir en el surtidor; su duración depende de futuros movimientos del mercado y decisiones tributarias.
El alivio para los conductores tiene un coste fiscal
The Times of Israel, citando a Kan y Ynet, informó de que funcionarios del Ministerio de Finanzas advirtieron de que la rebaja adicional costaría al Estado 150 millones de séqueles de ingresos mensuales. Es una estimación publicada, no una liquidación definitiva de la recaudación real.
El periódico señaló que otra rebaja de medio séquel del impuesto especial, aplicada en septiembre, también seguía vigente hasta finales de octubre. Añadió que los asesores jurídicos habían autorizado la nueva medida, sometida a escrutinio por su proximidad a las elecciones del 27 de octubre.
La contrapartida fiscal es clara: recaudar menos impuestos reduce la factura del combustible de los conductores, pero deja al Estado con menos ingresos de los que tendría sin la medida. Por eso, la duración del alivio importa tanto para los presupuestos familiares como para las finanzas públicas.
La siguiente revisión de precios prevista es la actualización mensual de noviembre, una vez concluyan los mecanismos de alivio temporal de octubre. El anuncio del domingo no fija el precio de noviembre. Por ahora, los conductores pueden comparar su recibo de gasolina de 95 octanos con el nuevo máximo y el suplemento de servicio aplicable.



